Desde hace algunos años, la Cala En Caló es lugar de visita de muchos turistas. Conocer nuevos rincones del litoral de Xàbia es una de las acciones que llevan a cabo cientos de personas. Pese a que su acceso es sólo por mar, muchos intentan hacerlo por tierra.
Cargados con todos los bártulos para pasar un día en la pequeña cala, los turistas inician el camino para bajar a En Caló hasta que se percatan de que no hay senda alguna, que es un acantilado y que de verdad su acceso a pie es imposible.
Tras el recorrido, los bañistas vuelven al punto de origen pero por el camino no han tenido cuidado ni respeto por el medio ambiente.
Por un lado, y según denuncian los vecinos, estacionan en la estrecha calle obstaculizando el paso a los residentes. En segundo lugar, la falta de civismo vuelve a brillar por su ausencia. Los restos del consumo que han realizado han sido depositados en el camino. Sin duda, una falta de respeto a la naturaleza y al entorno.
Los vecinos de la zona regularmente realizan una retirada de la basura depositada por los bañistas pero la cuestión está en que con esta actitud, la considerada como ‘paradisíaca’ cala, se convertirá en un vertedero. Al igual que los residuos se han quedado en el camino, de seguro, que de poder acceder, se hubieran quedado en la pequeña Cala y estos, a su vez, hubiesen acabado en el mar.