Más de 60 años llevaba la imagen de Sant Sebastià, patrón de Xàbia, instalada en la hornacina de la calle Mayor. Como es habitual, este tipo de ‘capilla’ se encuentra en la fachada de una vivienda y los vecinos le dan culto en las fiestas. Pero este año, este acto no ha sido posible.
En febrero del pasado año, tras la celebración de las fiestas en su honor, la imagen desapareció de su hornacina. Fue de la noche a la mañana, pero junto a la imagen desaparecieron también las flores, floreros y tapete. La Comisión de las fiestas en su honor denunció el hecho y se sorprendió al observar que ni la cerradura ni la puerta estaban forzadas. «No era una talla valiosa, pero si tenía gran valor sentimental», indicó el presidente.
Pasado un año, y ante la llegada de las nuevas celebraciones y sin aparecer la imagen, la comisión decide adquirir una nueva para ocupar la hornacina y que los vecinos vuelvan a cumplir con la tradición. Todo estaba previsto para que tras la bendición de la escultura, ésta fuera trasladada en pasacalle para su instalación. Pero no fue posible. Horas antes de la realización del acto, el nuevo dueño de la propiedad en la que se sitúa la hornacina trasladaba su rechazo a la colocación de la nueva imagen. La comisión quedó disgustada.
El propietario no quiere que Sant Sebastià ocupe el hueco de su fachada. Está en su derecho, pero con esta decisión se pierde la tradición xabiera.
La concejala de fiestas, Mavi Pérez, ha manifestado que su intención es conocer el motivo de esta negación y proponerle la posibilidad de instalar la imagen sólo la semana de fiestas. Por el momento, esta conversación está pendiente, pero para este 2024, la tradición ha dicho adiós.