«¡Xàbia torna a ser cristiana!». Con estas palabras, la embajadora cristiana anunció, tras la batalla entre el bando moro y cristiano, que la villa de Xàbia volvía a estar en manos cristianas, y pedía a los de la media luna abandonar su territorio.
El acto de la reconquista de las Fiestas de Moros y Cristianos de Xàbia volvió a congregar a miles de personas que vivieron la escenificación de la llegada de la tropas cristianas por mar y observaron la lucha por el castillo y el territorio de Xàbia tras los parlamentos de ambas embajadoras.
La entrega de la llave por parte del capitán, abanderada y embajadora del bando moro a las tropas de la cruz puso el punto final a este acto en el que las huestes cristianas salieron a la calle a celebrar la victoria.